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Matando Palabras...

“Suspiró.

Uno a uno, dejó que todo los Suspiros que tenía agarrotados entre Corazón y Alma se marchasen hacia un Infinito plagado de Estrellas.

Suspiró y, posicionando sus Dedos sobre el teclado de su ordenador portátil, se reconcilió con sus Letras Suicidas, aquellas que se retorcían de mil maneras para decir lo más simple.

Suspiró…

Aún le temblaba el pulso, sentía la inconsciencia de su Mente vagabundear de un lado a otro, devolviéndole el mareo que la había asaltado minutos antes.

Y, a pesar de ello, se enfrentó a sí misma. De la única manera que sabía hacerlo: Escribiendo.

Escribiendo… Escribiendo… Escribiendo…

Lloró.

Una a una, dejó que todas las Lágrimas que se arremolinaban en el Limbo de su Cerebro se derritiesen, permitiendo al Invierno que la había estado protegiendo, llegar a su Fin.

Lloró y, dejando que las Palabras cobrasen Vida, se sintió extraña. Rara, fuera de sí, y, al mismo tiempo, dentro, tan dentro que no sabía cómo enfrentarse a su propio Desconcierto.

Lloró…

Aún sentía el Dolor Olvidado de las pequeñas gotitas de agua salada que se fundían con su Piel, dejando un Sendero de Cartas que nunca debieron ser entregadas.

Y, a pesar de ello, respondió a todas. De la única manera que sabía hacerlo: Escribiendo.

Escribiendo… Escribiendo… Escribiendo…”


Porque eso es lo que hago.

Escribir.

Escribir cuando las Musas llegan por Sorpresa y no las espero.

Escribir cuando no están y las seduzco con Algodón de Azúcar.

Dejarlas ir… Sabiendo que volverán cuando sean necesarias, cuando las necesite, cuando esa Necesidad sea la más imperiosa de mis Necesidades.

Dejarlas ir… Ir… Ir… Porque siempre vuelve a mí.

Escribir.

Escribir cuando me ahogo, cuando soy Feliz, cuando me explota el Corazón y se me enreda la Mente en Nudos que solo las Letras pueden deshacer.

Escribir para que me entiendan, para que nunca me comprendan, para ser una incomprendida o la más comprensiva.

Escribir.

Escribir cuando odio, cuando quiero, cuando rabio, cuando amo, cuando siento, cuando desespero y me desespero… Cuando desearía no sentir Nada, aunque al no sentir Nada ya estuviese sintiendo.

Escribir.

Escribir Realidad. Ficciones. Sueños. Imposibles. Ilusiones. Magia. Desorden. Caos…

Escribir.

Escribir. Escribir. Escribir.

Escribir como una posesa radical, como la más tontis del Mundo Mundial, como la Niña que siempre soy, como la Mujer que no sé si llego a ser.

Escribir.

Yo escribo…

Escribo… Escribo… Y vuelvo a escribir…

Escribir.

Escribir. Escribir. Escribir.

Es – Cri – Bir

Tres Sílabas que encierran Terapia. Tres Sílabas que esconden Secretos. Tres Sílabas que nos Comunican, sin necesidad de Rostros.

Escribir.

¿Por qué escribo?

Ojalá pudiera expresar qué es la Escritura para mí.

Ojalá pudiera explicar por qué estoy escribiendo ahora… Por qué estoy escribiendo estas Letras… Por qué no puedo dejar que las Palabras se detengan…

¿Por qué escribo?

Porque… Porque tenía Misivas sin Remitente, escritas con Pilot Rosa y que, desde hace unos instantes, arden en el fondo de una papelera metálica.

Estoy matando Palabras, convirtiéndolas en Cenizas, para que, llegado el Momento, el Viento haga con sus Sílabas… Nieve.

Y esos Copos de Letras... Vuelen...  


Comentarios

  1. Ay! Campanilla me ha conmovido tanto tu escrito. Te metes dentro del alma de cada uno de los que escribimos como posesos, sin una razón, sin un fin salvo el de quemar nuestras propias palabras. Ahora mismo estoy a la espera de las musas que me han abandonado hace un tiempo y mi pobre mente y pecho están cada vez llenándose más de ideas incompletas e imperfectas.
    Me hiciste sentir acompañada en este trance que es por el que nosotros pasamos incomprendidamente.
    Nunca mejor descrito. Genial Campanilla. Genial Hada loca. Muuuuuchos besos y un abrazo cariñoso.

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  2. Ay! Campanilla me ha conmovido tanto tu escrito. Te metes dentro del alma de cada uno de los que escribimos como posesos, sin una razón, sin un fin salvo el de quemar nuestras propias palabras. Ahora mismo estoy a la espera de las musas que me han abandonado hace un tiempo y mi pobre mente y pecho están cada vez llenándose más de ideas incompletas e imperfectas.
    Me hiciste sentir acompañada en este trance que es por el que nosotros pasamos incomprendidamente.
    Nunca mejor descrito. Genial Campanilla. Genial Hada loca. Muuuuuchos besos y un abrazo cariñoso.

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  3. Quizás haya palabras que estén mejor muertas, quizás ya pasó su momento y deben reciblarse para ser otra cosa diferente, quizás nunca debieron llegar a ser...

    Lo bueno, querida Campanilla, es que a tí nunca te faltarán nuevas palabras, como nacidas en plena primavera, llenas de vida y de ilusión, para llevarte a cualquier etapa de tu vida que tú necesites visitar. Es una suerte, y también es un don :))

    Qué placer conocer y reconocer tu sello personalísimo en lo que escribes, ¡lo había echado mucho de menos!.

    Te dejo un montón de besos de colores :D

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  4. Genial Campanilla, escribir, escribir es lo que más nos llena. Una forma de escapar o de volver. Palabras en la basura que se convierten en otras.
    Precioso, palabras llenas de ti.
    Un placer leer tus letritas.
    Un besillo de purpurina.

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  5. Maravillosas palabras que se pueden reunir en una frase y solamente con la palabra escribir que tiene tres sílabas. Me encanta leer lo que escribes. Un abrazo.

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  6. Escribir... síiiiiiiiiiiii. jeje Me encanta leerte. Un abrazo fuerte, que últimamente andamos muy desaparecidas. =)

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  7. Escribir hasta que nos duelan las manos, los ojos y el corazón habrá valido la pena si el que lo lea lo siente de igual manera.
    Me encanta como escribes<3
    Un beso grande.
    A.V.Cardenet

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