Al verlo, habría jurado que, en un Acto de Amor Sin Sentido, Madre Naturaleza había enredado sus Raíces entre aquellos Cabellos. Y, cual Amante Desesperada, dejado un reguero de Ponzoñosos Besos en cada una de sus hebras, hasta volverlos de un Verde Radiactivo. Tal era su Fascinante Encanto que, hasta el Fuego Indomable, seducido por el filo de la Espada que portaba entre sus manos, había decido perseguirle y, así, poder hacerle frente a sus Enemigos. Al verlo… ¡Ay! ¡Dioses! Al verlo, no pude evitar preguntarme qué Pesadillas le rondarían de Madrugada… Acaso… De haberle amado, ¿Podría Hermia haber vencido a sus Demonios? ¿O se habría convertido en uno más de su Corte Diabólica? Al verlo… ¡Dioses del Averno! Al verlo, no pude evitar preguntarme qué sería de Él cuando el Hechizo se quebrase… En qué Frecuencia sonaría un Corazón que despertase del Letargo de un Amor Embrujado… De descubrir la Verdad, ¿podría Helena seguir manteniéndolo a su Lado? Al verlo… Habría jurado ...