Estudie Magisterio. Por vocación, devoción y convicción. Estudie Magisterio porque quería enseñar, porque quería cambiar el Mundo, ayudar a los Peques a ser mentes pensantes y no borregos sin opinión… Lo que no sabía durante los tres años de carrera (Soy Diplomada, nada que ver con Bolonia) es que lo genial no iba a ser lo que iba a enseñar, sino todo lo que iba a aprender de los Peques, pues no hay nada más sorprendente y mágico que la Educación que los niños nos pueden llegar a dar a los adultos si se sabe ver y escuchar. 23 años. 23 años tenía cuando me dieron mi primer “destino”: Dos trimestres. Una tutoría. De un 6º de Primaria. En una ciudad de mi Extremadura. Un cole íntegro de gitanicos. Hijos de narcos de la zona en su mayoría. Un cole de esos que se denomina de “Difícil Desempeño” por encontrarse en un entorno marginal, desecho, de esos en los que nadie quiere acabar. Una mañana del Segundo Trimestre me monté en el monovolumen gris metalizado de la compañer...