Me tumbo sobre un Lecho que no es Antiguo, ni Épico… Un Lecho que hace mucho que dejó de ser Lecho, para ser una simple Cama, empotrada contra un Cabecero Negro de Forja Artesanal. Sé que es solo un Intento, mi Intento, de recuperar esos Anocheceres de Leyenda, bajo el Amparo de los Cuernos. Me tumbo y dejo que la Miopía se apodere de mí. Entre las Sombras que se cuelan por el ventanal de mis Aposentos… Digo... Entre las Sombras que se cuelan por el ventanal de mi Cuarto, veo un Gigante hecho de Tinieblas. Su Mole de Oscuridad impenetrable se refleja en el Espejo. No se mueve. A su lado, Favole trata de escapar del Gran Cuadro que domina la pared… Pero, en el fondo, sabe que no puede Huir del Cementerio en el que permanece arrodillada, a menos que, las velas que la iluminan, prendan el Lienzo desde dentro. Los Ladridos de los Perros retumban contra nuestros Oídos. Sin embargo, debo ser la Única que los escucha en la Lejanía, pues solo...