domingo, 15 de noviembre de 2015

La Última Decisión De Sárgonas

Una oleada de Dulzura recorrió con suma delicadeza su torso desnudo, estudiándolo con Curiosidad mal disimulada. Poco a poco, aquella Mirada de Inocencia fue acariciando el corte que dividía su pectoral derecho, ensimismada, como si fuera la primera vez que contemplaba a la sangre lasciva lamer la Piel de un Hombre.

Incómodo ante aquel extraño escrutinio, Sárgonas plantó con fiereza los pies sobre la arena, acomodando todo su peso sobre la pierna izquierda, para así mitigar las culebrillas de dolor que le correteaban por la derecha. Caliente, como salido de la mismísima fragua de Vulcano, el aire que atesoraban sus pulmones se estrellaba contra el visor de su casco, ardiendo en el interior de la olla metálica que le protegía la testa. Y, mientras tanto, incapaz de impedir al rubor de sus mejillas posicionarse en su rostro, sintió que el Corazón buscaba asilo protector en el pecho de su Contrincante, ignorando el agobio y la ceguera provocada por el sudor que lloraba sobre su frente.

El Tracio hizo oscilar la pluma lateral de su casco, obligando al Público a centrarse en su Azul Zafiro. Los segundos se arremolinaron a su alrededor, convirtiendo aquel simple gesto, en una Eternidad para su Mente de Guerrero. Pues, de forma desesperada, buscaba, en la hoja curva de su corta espada, la forma de girar las tornas de un Destino que le habían augurado sería recordado por los Historiadores y que, de improviso, se había vuelto funesto.



Amparada por el Silencio que dominaba el Anfiteatro, enmudecido y atraído sin remedio por la singularidad de la Lucha, el rostro de Dorcas parecía esculpido en piedra. No había Pensamiento, Emoción o Sentimiento que se reflejase en su pálida tez, nada que le hiciese adivinar al Gladiador cuáles eran sus intenciones. Solo sus ojos color ceniza reían divertidos, aniñados y tiernos, en contraposición constante de la Brutalidad que mostraba su Dueña en cada ataque.

La Gacela, que era así como la habían apodado, era ágil y de movimientos delicados, pero certera y peligrosa cuando su amado Gladius se movía al compás de los giros de su muñeca izquierda, ya que, al contrario de lo que se esperaba, el escudo lo aferraba con la diestra. Sin embargo, hacía un rato que su protección dormía a su espalda, bajo un charco color escarlata. Envidioso, aquel maldito color también se había apoderado de su túnica y, en su costado derecho, una mancha de un intenso bermellón dejaba al descubierto un boquete de carne y hueso.



El Viento aulló encabritado, enzarzándose en la rizada cabellera de Domiciano. Extravagante, cruel y paranoico, sonrió con malicia, disfrutando del placer que le provocaba contemplar el Combate. Hastiado de las típicas Luchas de Gladiadores, había decidido dar un paso más allá, añadiendo como oponente a una Gladiatrix. El último Emperador de la Dinastía Flavia regalaba a Roma un perturbador goce y, esta, parecía ansiosa de más.



Aliada de las Sombras Monstruosas que proyectaban las antorchas sobre la arena, la Noche se tornó más Oscura cuando Plutón hizo acto de presencia entre la Multitud. Sabedor de que el Dios del Inframundo no les perdonaría aquella Madrugada, Sárgonas arrojó el casco a un lado y, optando por ser Dueño de su Sino tras un suave resoplido, se lanzó a los brazos de Dorcas, como si fuera un Amante enloquecido. Mimosa, la Gacela acogió al Tracio contra su pecho, deslizando con cariño la mano derecha por su nuca. Y, ante los atónitos Espectadores, permanecieron abrazados, enlazados por el Metal que atravesaba sus abdómenes, besándoles la Piel hasta que la Muerte los acogió en su seno. 





Nota: Relato para el  "CONCURSO DE RELATOS DE GLADIADORES" de EL CÍRCULO DE ESCRITORES. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Divagaciones De Un Lunes De Lluvia

Me sacudo la Pereza en este Lunes de Lluvia y me pongo a Escribir.

Escribir…

Escribir como tantas otras veces, sin saber muy bien qué quiero decir, por dónde empezar.

Divagar…

Porque me gusta Divagar entre mis Letras, sin saber cómo voy a comenzar, sin saber si voy a terminar.

Divago y en mi Mente se dibujan las Palabras de una Canción. No es una Canción cualquiera, una Tontis, de esas que se te quedan grabadas en la Piel del Alma y que, cuando menos te lo esperas, como un Ladrón de Recuerdos, te asalta y se enreda en tu Lengua.

"Ser Niña o Mujer, una vela al Viento, Madre Tierra escucha y siente el Eco cuando baila el  Alma entre la Piel .
Ser Niña o Mujer, un punto intermedio, donde juega la Luna entre tus Sueños, cuando el Corazón impone su Ley… "

Y las Estrellas, tan mudas durante tanto Tiempo, se cuelan en mi cuarto, lo iluminan todo con su Mágica Luz Fluorescente y decoran las paredes con las Risas del Cole; La Buena Ventura que me auguró la Gitana en Sevilla; Las huellas sobre la arena de la playa de Sam; Las Cervezas en muy Buena Compañía; Las verbenas de Verano; Las Tardes de Compra con las Peperetas; Ese Fin De Semana de Hamburguesas Gigantes; Los Paseos por el Parque con mis Abus; Nuevas Sonrisas en mi Nuevo Cole; Los Buitres de la Ermita de la Peña en Aniés sobrevolando a un palmo de mi Cabeza; La Gente Desconocida que, durante unos días, se vuelve familiar; El Mago del Agua y las Mariposas; Los Ojos Azules de Carlos que me encandilaron; Sam y yo cabreando por el Monte… Mi forma de ser Feliz.


Porque una vez más, me doy cuenta de que es cierto, de que, a menudo, encontramos nuestro Destino por los Caminos que tratamos de evitar, por las Decisiones que tomamos al no tomar, por las que tomamos con una Seguridad tan absoluta, que no hay Duda razonable o no, que les pueda dar la vuelta.

Porque me alimento de Sensaciones y Momentos, porque vivo lo que siento y siento lo que vivo tanto, que… Que sé que, la mayor parte del tiempo, es mi Corazón quién asciende hasta mis Pupilas y, dividido en dos, brinca y salta en cada parpadeo.

 Y me tomo un respiro… Y pienso… ¿Por qué escribo? ¿Por qué me destripo a mí misma?

Porque me abro en canal y muestro mis Tripas. Y no las imagino sanguinolentas, no… Más bien me gusta pensar que en mi Interior, como es el Interior de los Protas de “Érase una vez la Vida… El Cuerpo Humano”, está lleno de Bichitos. Solo que mis Bichitos son Gnomos, Unicornios, Dragones, Vikingos, Amazonas… Saltimbanquis Kender, Goblins con mil pendientes, Monstruos de Peluche y cinco ojos, Diablos Seductores, Vampiros Humanizados…

¿Qué sería de Mí sin Ellos?

¿Qué sería de Mí sin mi Fantasía?

Esa Fantasía que siempre vuelve. Esa Fantasía que es Hogar. Refugio.


Y Suspiro…

Suspiro porque giró el rostro y, al lado del Pc, sobre mi escritorio negro, descansa Assur de Francisco Narla.

Suspiro porque sé que en 300 páginas todo se acabará. Suspiro porque llevo un Mes arropada entre sus Páginas, porque he viajado desde JacobsLand hasta Vinland… Suspiro porque sus Letras se han emborronado con mis Lágrimas, porque mi Sangre también se ha vertido en sus playas y, en mis muñecas, también se dibujaron las cicatrices de la esclavitud. Suspiro… Suspiro porque la Mirada Verdosa de Leif me pilló desprevenida y en su “Mora” surqué el Gran Azul hasta llegar a las Tierras Verdes y descansar en la Skali de Eirik El Rojo… Y suspiro… Porque Assur es especial y todos deberíamos tener un Assur en nuestra Vida. Porque sí.


Sam duerme. Bajo las mantas.

Al fondo, escucho a mi Hermano bajar las escaleras.

Me sacudo la Pereza de este Lunes de Lluvia.

Hoy no trabajo.

Y echo de menos el traqueteo monótono del Tren, donde Assur y  yo empezamos a conocernos mejor. Pronto nos separaremos. Y otro Libro se apoderará de mí.

Assur, junto a Bastian Baltasar Bux, Jacaré Jack, el Capitán BocaNegra, Jo March, Alaska, Margo Roth Spiegelman, Eowyn de Rohan, Marina, Lía y Alice Milthorpe… Formarán siempre parte de mi Vida, de mis Recuerdos… Porque siempre tendré parte de Ellos en mí.

Mañana volveré al Cole.

Y dará igual la Pereza y la Lluvia. Allí nunca hay tiempo para pensar en eso. 



domingo, 1 de noviembre de 2015

Divina De La Muerte

21:37

- ¿Hola? ¡¡Me muero de Miedito!! O sea… ¡¡Por Louis Vuitton!! ¿Hay Alguien ahí?



22:48

 ¿Vale? O sea… ¡¡Jopedín!! Si esto es una broma… O sea… ¡¡Jopetas!! ¡¡No es “xD”!! ¿¿Vale?? O sea… ¡¡Voy a llorar!! ¿¿Vale?? ¿¿Y quién me va a devolver el dinero de mi, o sea, Súper Maquillaje??



23:59

-  O sea… ¡¡Por las braguitas pilinguis de Mafalda!! ¿¿Vale?? ¡¡Esto ya se está pasando de Chocolate Claro a Azabache Azuladado!! O sea… Yo… ¡¡Debería estar en el Concurso!! ¡¡Iba a ganar!! O sea… ¿¿Vale?? ¡¡Estoy Divina de la Muerte!!




Un cuarto decorado como el Súper Tocador de la Barbie, servía de escenario para Miss Simpatía, dónde, sobre un pedestal al que sus zapatitos estaban anclados, ponía poses seductoras de modelo.

A pesar de sus grititos de auxilio, poco le importaba que sus delicados pies estuvieses pegados a sus tacones, exclusivos, de aguja y recubiertos de Brillantina rosada. Lo único que realmente le satisfacía era que se había convertido en el objeto de deseo de Alguien. Aunque las intenciones de ese Alguien estuviesen encerradas en la Mente Perturbada de un Fetichista sin escrúpulos.






Nota: Segundo MicroCuento para el CONCURSO DE MICROCUENTOS  "MICROTERROR IV" de EL CÍRCULO DE ESCRITORES.