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Siento Que Te Pienso... Pienso Que Te Siento

Ojalá pudiera escribirte una carta y decirte todo lo que pienso...
Ojalá...
Ojalá no te echase tanto, tanto, tanto de menos...
Ojalá no añorase tu ritmo frenético y loco, esas sacudidas que eran capaces de estremecer al Mundo, de detener el Tiempo, de hacer de la Eternidad lo más hermoso del Universo.
Ojalá...

Porque vienes y te vas. Vienes y te vas. Y te vas... Y nunca sé cuando regresarás.
Ya no suena Música, ya no retumbas contra el Pecho, ya apenas te siento.
Porque enmudeces, callas y, algunos días, ni siquiera sé si sigues despierto.
Despiertas, sueñas y te duermes. Sueñas... ¡Sueña!
Porque yo te añoro. Te añoro y te extraño. Te extraño tanto...

¿Por qué no te quedas? ¡Quédate! ¡No te vayas!
¿Crees que no lo entiendo? ¿Es eso?
Yo te comprendo. Te comprendo. No necesito explicaciones. Yo también estoy dentro.

Lo sé. Quieres volver. Saltar y hacer estallar el Cielo.
Y sé que estás asustado. Que te asusta.
Pero también sé que te armas de Valor y danzas al compás de una vieja canción.
Entonces... ¡Vuelves!
Y te quedas un rato. Un rato con forma de horas, de historias, de secretos, ilusiones y chispazos con sabor a caramelos.
Entonces... ¡Suena el “clic” metálico y fantasmal!
Y huyes, echas a correr, te pierdes entre la multitud de tus propios sentimientos.
¡No puedo retenerte! ¡No quiero retenerte! ¡No debo retenerte!
Solo puedo esperar. Esperar a nuestro próximo encuentro.

Ojalá pudiera escribirte una carta y decirte todo lo que pienso...
Ojalá...
Ojalá no me hicieras tanta, tanta, tanta falta...
Ojalá pudiera vivir sin ti... Pero no puedo.
Ojalá...

Ojalá pudiera escribirte una carta, Corazón, y decirte todo lo que pienso...
Pero no puedo. Yo soy la Mente. Se supone que yo no siento. Que solo pienso.
Ojalá pudiera escribirte una carta, Corazón, y decirte todo lo que siento...
Ojalá pudiera escribirte una carta, Corazón, y decirte no tengas Miedo.
Ojalá...

Pero yo soy la Mente. La Mente. El Cerebro. Se supone que no siento...
Y, sin embargo, te extraño Corazón. Siento que te añoro. Pienso que te echo de menos.
Siento que te pienso. Pienso que te siento.
Corazón... ¡Siente que me piensas! ¡Piensa que me sientes!

Sí... Ojalá pudiera escribirte una carta y decirte... ¡Vuelve!



Carta Del Cerebro Al Corazón

Comentarios

  1. Qué precioso texto, Campanilla, y qué original :) Mente y Corazón hacen una pareja perfecta cuando danzan por la vida al unísono, pero a veces es difícil...
    Ojalá que todos los corazones encontraran siempre motivos, fuerza y valor para quedarse por siempre y animar la vida con sus "sacudidas capaces de estremecer el mundo".
    Me encantó el fruto de tu inspiración este sábado!!
    Besillos y feliz finde :)

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  2. Genial conversación, o debo decir monólogo de la mente. Estar en consonancia los dos es difícil y casi nunca se consigue. Pero parece que los tuyos lo están. Me ha encantado. Muchos besillos.

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  3. Qué hermoso! Me ha encantado. :)
    ¡Nos leemos! :)

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